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May 6, 2014

Barco grande ande o no ande. Un relato de la ultima aventura en un estudio GRANDE.

Por: Yamil Martinez
May 6, 2014 at 9:08 PM

Después de mas de 10 años (2003) sin pisar un estudio grande, el cual fue en los Estudios de Sony en México, me toco trabajar en uno por dos semanas. La experiencia fue maravillosa. Maravillosa por varias razones.

La primera fue el poder compartir una etapa diferente con mis compañeros de carretera, con quienes junto a Alex Campos hemos sido trotamundos por muchos años; la etapa de grabar. Nunca habíamos grabado nada juntos en un estudio; descubrí cosas nuevas de ellos y espero que ellos de mi.

En segundo lugar crecí. Los humanos somos criaturas de hábito y nos acostumbramos tanto a las cosas arbitrarias y rutinarias que hasta en ocasiones las hacemos absolutas, olvidando que cuando sales de tu zona de confort o familiaridad creces. Cuando te enfrentas a cosas nuevas puedes ponderar y evaluar con aun más parámetros de lo usuales provocando cambios en ti y en lo que haces.

En tercer lugar, poder corroborar y/o desmentir algunos mitos urbanos del estudio y darme cuenta que algunas de mis conclusiones y paradigmas que me definen como técnico pero que otros pueden ver como excentricidades mías; no están mal infundadas. Les confieso que me hizo sentir bien el saber que no estoy tan loco cuando busco correr en dirección opuesta del rebaño en el gran campo del mundo del audio.

Quiero compartirles algunas de las experiencias y cosas aprendidas.

ESPAaaCIOooooo!!!

Cuando siempre juegas en tu propio terreno sientes que tienes mejor control y hasta en ocasiones piensas que ese control es “absoluto”. Conoces el espacio acústico, las herramientas y como maximizarlas al combinar ambas. No importa toda la experiencia acumulada que tengas, el tener que usar herramientas desconocidas y más en un espacio acústico nuevo, siempre provoca incertidumbres. Aunque en este caso, todas las herramientas eran buenas y de primer orden, cuando no conoces de primera mano las sutilezas particulares que hacen toda la diferencia del mundo entre ellas sientes que no sabes por donde empezar. La mejor forma de abordarlo es con humildad, auto-reconociendo que no lo sabes todo, que no lo conoces todo. Consultar a mi “asistente” designado sobre su experiencia en el sitio y que cosas funcionan frecuentemente en el espectro de posibilidades para considerarlo entre mis opciones me dio un buen panorama para comenzar de manera firme (Gracias Ivan, Gracias Jerry). Lo que jugaba a mi favor era el hecho de que Alex, el productor, nos daba el espacio para experimentar hasta encontrar el sonido deseado o necesitado.

Generadores de Sonido

El estudio donde estábamos es un paraíso sónico. Tienen a tu total disposición casi de todo, por no decir todo, de la más alta calidad, en grandes cantidades y variedades aunque con algunas excepciones. Por ejemplo sobre 15 juegos de baterías, más de 40 amplificadores, 80 guitarras, decenas de pedales de guitarra, muchos teclados que podrían estar en un museo, cualquier cantidad de micrófonos vintage que veas en una revista de alto perfil. En resumen son 5 estudios excesivamente equipados de donde podías extraer la herramienta que necesites siempre y cuando estuviese disponible. A pesar de todo lo disponible, lo usado se resumió en 2 o 3 opciones escogidas entre las muchas existentes.


Además de la variedad de instrumentos y equipo también teníamos 4 espacios acústicos totalmente diferentes para escoger dentro del mismo estudio. De ellos usamos los 2 más vivos para grabar la batería, guitarras acústicas y Hammond B3, el súper seco para las guitarras eléctricas, bajo eléctrico y Rhodes y el espacio moderado para el piano acústico. El poder escoger el espacio acústico es una gran ventaja que beneficia y maximiza grandemente la captura de cada instrumento. Me encantaría poder grabar en un espacio así una banda completa a la misma vez.

Como nos gustan los cueros…

La batería usada por Danny (Botello) terminó siendo una combinación de bombo Ludwig Vintage (viejos), tambores Rogers Vintage, aunque también usamos otros bombos DW para una par de canciones en específico. A eso añádele cualquier cantidad de redoblantes a escoger hasta encontrar el que mejor funcionase o gustase. Era gracioso ver que el bombo Ludwig era más pequeño que el floor tom Rogers.

En este proyecto se utilizó el criterio de afinar la batería a la tonalidad de la canción. Aunque en lo personal utilizo la afinación de la batería de manera arbitraria hasta que me suene bien, debo reconocer que funcionó MUY bien. Puedo ver su relevancia y pertinencia, mayormente en los toms ya que la resonancia prolongada de sus frecuencias bajas pueden chocar con el bajo. Definitivamente la tonalidad es algo que se debe considerar, sobre todo en patrones rítmicos que contengan los toms. Aunque no los afines, a la tonalidad de la canción debes asegurarte de que no choquen.

Algo que no quiero dejar de mencionar es la importancia de los cueros o parches. Cuando necesites un timbal por snare, coloca un cuero no resonante en el bottom (parte inferior). JAajaja!! Después de tratar de afinar un snare por MUuuucho, tiempo resultó que el mismo nunca dejó de sonar a timbal porque tenia un parche equivocado en el bottom, tenia uno de dos pliegues de los usualmente se usa en el top (la parte superior). En mi vida nunca me había topado con esa situación, pero gracias a Dios que nos trajo a Charles quien se percató de eso, lo corrigió y lo aprendimos. Thanks Charles!

Madera, Metal, Conductores, Silicón y Cristal producen GAS

Los obsesionados con el sonido solemos padecer de GAS (Gear Acquisition Syndrome = Síndrome de Adquisición de Equipo). Para alguien que padece de GAS, el tener tantas opciones a tu alcance es un momento orgánico, juuu…. que rico (como el anuncio de shampoo). Pero interesantemente aunque habían MUCHOS amplificadores, guitarras, bajos y pedales muy buenos, reconocidos y hasta muy codiciados, terminamos usando solo 3 de los amplificadores. De los pedales que se pudieron probar los que mas gustaron no fueron necesariamente los que se más usaron. Otro dato curioso, es que Javier quien usualmente es un strat-guy terminó usando una hollow-body 335 más que cualquier otra guitarra de las disponibles en el harén sónico. La pregunta es; ¿Por que?


Mis conclusiones son varias:


La contexto de la música y el criterio individual es todo a la hora de escoger un instrumento, amplificador, pedal o cualquier aparato o factor que tenga efecto en el sonido deseado. Esta es la parte en donde los enfermos de GAS nos agarramos para querer tenerlo todo. Hay que estar preparado: ¡VERDAD!

Los instrumentos y más aun las guitarras son algo muy personal. El tacto, el ajuste de la acción, el radius del cuello y el diapasón y la selección de cuerdas hace que una guitarra, por mejor que sea, te guste o no, aunque suene bien. Puedes tener dos músicos excepcionales y no gustarles la misma guitarra. La acción es algo que altera la entonación, el sonido y la ejecución. Mientras estás en el estudio puede ser aceptable detener la sesión para ajustar algo mínimo de entonación, pero ajustar la acción es un trabajo mayor que requiere a un especialista y tiempo. Pienso que si se hubiesen ajustado las guitarras adecuadamente para Javier se hubiese utilizado una variedad mayor de las que se usaron.


La personalidad inherente y temperamental de los equipos, sobretodo en los equipos vintage, provoca diferencias entre unidades “iguales”. Puedes tener tres equipos de la misma marca, modelo y diseño y que te gusten ciertas unidades y otras no. Los estándares, técnicas y automatización en la manufactura moderna permiten una mayor consistencia entre los equipos que salen de una línea de producción modernas. Esto en parte es debido a desviaciones menores de los valores de los componentes individuales de los cuales se fabrican los equipos. Pero en el caso de los tubos el mantenimiento y las horas de vuelo (uso) acumuladas en un equipo le va variando el sonido. Ese proceso de desgaste es uno lento por lo cual pasa desapercibido en muchas ocasiones hasta que comparamos dos al momento. Por eso a veces en un Backline de un concierto hay dos o mas amplificadores iguales y uno o ninguno de ellos suena bien pero en cambio has usado otro igual en algún otro evento que te encantó.

Profunda Infidelidad

Mi amigo Danny (Bahamon) también abandono su instrumento usual. El Jazz Bass fue victima de infidelidad con un Precisión Bass. Mucha gente menosprecia los Precisión Bass porque de buenas a primera no tiene la misma cantidad de frecuencias bajas que tiene el Jazz. Pero lo que no se hace aparente es la definición en los mids y la uniformidad en los diversos registros que tiene el Precisión. Eso se debe mayormente a la posición del pickup, dependiendo la posición del pickup es el balance de los armónicos que se captura.  Mediante la manipulación del sonido con pedales pudimos lograr una buena cantidad de bajo pero muy definido y perceptible.  

Realidad vs Virtual

Cuantos de nosotros hemos “volado”, en mi caso intentado, un “avión” en un simulador. Por mas realista que sea la experiencia nunca es igual a hacerlo en la vida real. Si fuera lo mismo no habría escases de pilotos. Si fuera lo mismo no se atrasarían tantos vuelos nacionales a final de mes en algunos de nuestros países; ¿Verdad Avianca? Lo mismo pasa con los instrumentos virtuales.

En este proyecto Juan David ya traía muchas de las ideas de los pianos y teclados ya paridas y maquetadas en instrumentos virtuales de la más alta calidad. Pero cuando comparas los virtuales con los originales solo una canción puedes cantar. La canción de Plaza Sésamo, “Unas de estas cosas no es como las otras, una de ellas es diferente de verdad”. OUCH!!!!

La cantidad de variables de un instrumento real hace que cada uno sea único y suene único. Con el instrumento real tienes muchas opciones para obtener un sonido más apropiado para la música y tu gusto. Opciones de espacio acústico, microfonía, preamplificadores, posicionamiento, electrónica, etc… El mero hecho de que el sonido pase por un micrófono le da una grandeza y perspectiva mayor. 

La gran diferencia entre un simulador de avión y un instrumento virtual es el resultado. El propósito de un avión real es transportarte y un simulador de avión no lo hace. En cambio un instrumento virtual de igual manera produce sonido y música aunque el sonido no sea de la misma cualidad que uno real. A veces estamos tan acostumbrados a algo, que no nos damos cuenta de que siempre hay algo mejor. Por mejor facsímile razonable que sea un Plug-in, no te quites la oportunidad de conocer el aparato que el mismo Plug-in trata de emular, aunque sea por un momento breve. Tu criterio se va a ampliar y por lo menos vas a saber que debes buscar o no en uno virtual.

Quiero aclarar, que el hecho de que una “emulación” no se parezca o suplante a la real no le quita valor creativo o la realidad de que en ocasiones llena un espacio diferente y eso lo convierte en una herramienta con valor propio. Por ejemplo, cuando dejamos de ver las baterías programadas como un remplazo del baterista con su bateria se pudo realmente llegar al valor creativo de ellas; que a su vez trajo los loops y otros valores de producción a la música. Eso convierte las baterías programadas en otro instrumento o herramienta creativa.

Juguetes de Adultos.

Volviendo al tema, se supone que toda esta palabrería es para hablar de la experiencia en el estudio, ¿Verdad? Hablemos de los equipos. En este momento histórico en donde las grandes consolas no son opción para la mayoría de nosotros, la industria ha enfocado las ventas de equipo a lo que ningún DAW puede reemplazar, micrófonos, preamplificadores, convertidores AD/DA, amplificadores de potencia y bocinas. Vamos a hablar de ellos.

Viejos hábitos

Los que me conocen, saben que a donde yo voy también van mis micrófonos y esta vez no podía ser la excepción. Como también sabrán, evito usar a toda costa usar lo que los demás usan, siempre y cuando el resultado sea el deseado y/o necesitado. Constantemente estoy cambiando y variando lo que uso de microfonía para las misma aplicaciones. Trato que cada proyecto tenga su identidad propia, no me gusta repetirme dentro de lo que es posible, me gusta reinventarme cada vez que se puede.

Por otro lado lo típico en nuestra industria es el pensar que si algo funciona no lo cambias; inclusive hay algunos que buscan saber lo que la mayoría de las personas usan y lo aplican como una guía absoluta para hacer su selección.

Como en este proyecto teníamos el espacio para experimentar pudimos comparar muchos de las selecciones clásicas con mis propuestas diferentes y para sorpresa de todos, en muchas ocasiones, mis compañeros terminaron prefiriendo mis propuestas inusuales.

Quiero aclarar que no es que sean buenos o malos los unos o los otros, solo diferentes y dentro del contexto de la música y el criterio del momento unos encajaban mejor que otros. No voy a detallar lo que se utilizó, pero les aseguro que se sorprenderían de los resultados. Fue interesante que algunos de los que trabajaban el estudio se interesaron por las selecciones que usamos y como las usamos. YEAHHHH BABY!! No estoy loco ni sordo.

Pre, Pre’s y mas PRE’SSSS

Opino que en nuestra industria hay cosas que están sobre estimadas y hasta absurdamente sobre valoradas. A veces pienso que en el área de los preamplificadores algunos padecen ese mal. Aunque en general sigo pensando lo mismo debo decir que con el tiempo he aprendido que el matrimonio entre el preamplificador y el micrófono es igual de importante que la relación del micrófono con el instrumento. En ocasiones con tan solo cambiar de preamplificador el resultado parece como si el micrófono fuera otro. Pero apesar de todo eso hay preamplificadores que por su naturaleza caen bien en casi todo. Por eso, no importa el tiempo que pasen, siguen siendo los más buscados, imitados, codiciados y los mas costosos. En resumen, prueba todos los micrófonos que puedas en la mayor variedad de preamplificadores diferentes que puedas, hasta en el más barato. Las combinaciones que logres desarrollar van a maximizar los resultados desde el comienzo de tu grabación.

AD/DA y el déficit de atención

Me pareció muy curioso que en un sitio donde hay tanta variedad y opciones de casi todo, no le hallan brindado más atención a los convertidores AD/DA. En los 5 estudios de grabación mencionados previamente, todos los convertidores eran iguales.

En el pasado he tenido la oportunidad de probar diferentes convertidores para capturar una mezcla analógica y les puedo decir que tuve varias sorpresas muy interesantes. Dependiendo del estilo musical y el criterio de lo deseado, unos aportaban más a la música que otros. Hay convertidores que suavizan los transientes, otros producen un medio bajo más denso y lleno, otros tienen una respuesta de frecuencia más completa en los extremos de los súper-agudos y los subsónicos, inclusive te puedes encontrar que la imagen estéreo se abre o se cierra al igual que la profundidad. Esto abre otra paleta de colores que aportan al proceso creativo. Me parece que seria una magnifica opción para un estudio seria el poder combinar diferentes convertidores, algo que casi nunca se ve. Pienso que es como cuando uno le compra llantas a un auto y automáticamente las quiere todas iguales, pero por otro lado, siento curiosidad de saber el porque en los carros de carreras, que son maximizados para un mayor desempeño y eficiencia no lo hacen así. La calidad de nuestra grabación la determina lo que ocurre desde que el sonido nace en la fuente hasta que hacemos la conversión a digital. Lo que se trunca en esas etapas ya no se recupera. Los detalles lo son TODO.

Magneto, papel y tijera.


En cuanto al monitoreo, lo más que me llamó la atención fue que los monitores doble 15 pulgadas coaxiales y bajos doble 18 pulgadas montados en la pared sonaban muy bien y eran usables. Los mismos estaban muy bien cortados y calibrados. A mi me sonaban mejor que los monitores de 8 pulgadas auto-potenciados, los cuales se escuchaban con un sonido afectado por la superficie de la consola y donde estaban colocados sobre la misma. De hecho, los monitores grandes eran los que más usaba debido a que el sweet-spot (área de mejor audiencia) se ampliaba y todos podíamos escuchar mejor, incluyéndome a mi que estaba ubicado a un lado del cuarto de control mientras los músicos ejecutaban en el centro.

Además de esas 2 referencias, había una tercera que consistía de las bocinas domésticas de 6 pulgadas pasivas más vistas en los estudios alrededor del planeta. Yo también soy parte del club de los que usan frecuentemente las bocinas jinchas (pálidas en boricua) Japonesas . Pero esas sonaban muy diferentes a las mías. De hecho era uno de esos casos raros donde esas bocinas no sonaban tan abismalmente diferente a unas bocinas modernas. Creo que gran parte se debía al amplificador que tenían; era uno de verdad y no un juguete como el mío. También pienso que las mismas circunstancias de reflexiones y resonancias que les provocaba su ubicación sobre la consola les beneficiaban en comparación al par de bocinas modernas a las cuales le afectaba negativamente.

La CODA

Para cerrar este capitulo les quiero decir que la experiencia de trabajar en un estudio grande siempre es fascinante. Estamos tan acostumbrados a nuestras pequeñas cuevas que ya no nos damos cuenta de las malas y buenas costumbres que se vienen al trabajar en ellas. Con los estudios pequeños ganamos pero también perdimos. Perdimos conciencia de la importancia del espacio acústico y del trabajo en equipo. Cuando trabajamos en equipo todos crecemos y aportamos de manera proactiva en el proceso de hacer realidad una canción. En contraste a cuando trabajamos solos, que en ocasiones terminamos con proyectos remendados en vez de una producción bien pensada y lograda; esto se debe a no tener todos los elementos de juicio y las múltiples perspectivas creativas que aporta cada componente del grupo de trabajo y que abren un mundode posibilidades.

Al comienzo de la grabación unos de mi compañeros me preguntó: ¿Si tuvieses un proyecto con el presupuesto adecuado para volver a este estudio a grabar, lo harías? Mi respuesta inmediata fue, no. Pero al pasar los días y sobre todo, al volver a mi diminuta cueva, donde aunque dispongo de todo loque pudiese necesitar para lograr el resultado sónico deseado, me doy cuenta de que hay algo que me falta; un espacio acústico flexible, adecuado y cómodo para acomodar a lo mas importante, además de mis equipos, a mis amigos. Siendo honesto y después de pasar las dos semanas, si me preguntasen nuevamente mi contestación seria, que estoy muy deseoso de volver a navegar en ese barco grande, ande o no ande.

Colorín colorado este relato se ha acabado.

PD: Como diría el GPS malcriado, “!Al fin llegamos, casi que no!”.

 Copyrigth: Yamil Martinez May 6, 2014 at 9:08 PM

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